Cómo convertir JPG a PNG paso a paso
- Arrastra tus archivos JPG a la zona de carga.
- Comprueba que el formato de salida marcado es PNG.
- Ajusta el tamaño o aplica efectos si lo necesitas.
- Descarga la imagen o el lote completo en un ZIP.
¿Cuándo conviene pasar de JPG a PNG?
PNG usa compresión sin pérdida, así que resulta ideal para capturas de pantalla, logotipos, gráficos con texto o cualquier imagen que vayas a seguir editando. Cada vez que se guarda un JPG se vuelve a comprimir y se degrada un poco; al pasar a PNG congelas la calidad actual y evitas esa acumulación de artefactos en ediciones sucesivas. Ten en cuenta que el archivo pesará bastante más: un JPG de 300 KB puede convertirse en un PNG de 2 MB, porque deja de descartar información.
¿Se recupera la calidad perdida?
No, y desconfía de cualquier herramienta que lo prometa. El JPG ya descartó información al comprimirse y esa información no vuelve. Lo que consigues con PNG es no perder nada a partir de ahora, además de poder añadir transparencia. Si lo que buscas es reducir peso para una web, WebP o AVIF te darán mejores resultados que PNG.
Preguntas frecuentes
¿Hay límite de tamaño o de número de archivos?
No. Como el proceso se ejecuta en tu equipo, el único límite es la memoria de tu navegador. Puedes convertir decenas de imágenes de una vez y descargarlas juntas en un ZIP.
¿El PNG resultante tendrá fondo transparente?
Solo si la imagen de partida ya tenía transparencia. Un JPG nunca la tiene, así que el fondo será opaco. Si quieres eliminarlo, usa la herramienta de quitar fondo antes de exportar.
¿Se conservan los metadatos EXIF?
No. Al exportar se eliminan todos, incluida la geolocalización y el modelo de cámara. Puedes consultarlos antes en la pestaña Analizar.